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| Foto: Iain Kerr
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En sus primeros años, el Instituto de Conservación de Ballenas concentró sus
esfuerzos al fortalecimiento, en Argentina, del Programa de investigación, iniciado
por el Dr Payne y su equipo de colaboradores en los años 70´. Con el correr del tiempo el
Instituto fue adaptándose y planteando acciones a las crecientes amenazas que
enfrentan los cetáceos. Así surgieron sus objetivos aplicados a la conservación.
Si bien la población de ballenas francas de Península Valdés está creciendo
a una tasa aproximada del 7% anual, las actividades humanas continúan degradando
su hábitat y el futuro de las ballenas aún no está asegurado. Entre los problemas
existentes en el área de cría de Península Valdés podemos mencionar los siguientes:
Enmallamiento en sogas y redes de pesca.
Hostigamiento por parte de las gaviotas cocineras que se alimentan de la piel
y la grasa de las ballenas.
Aumento del tráfico de embarcaciones que pueden alterar el comportamiento
de las ballenas.
Intensa actividad naviera con riesgo potencial de choques fatales para las
ballenas
Incremento del desarrollo urbano cerca de las áreas preferidas por las ballenas.
Amenaza de re-asunción de la cacería comercial de ballenas.
Las ballenas necesitaban en la Argentina de una organización con una estructura
fuerte que pueda enfrentar y solucionar las amenazas contra la especie y su
hábitat, que actúe promoviendo el cumplimiento de la legislación vigente; impulsando
nuevas normas cuando éstas sean necesarias; suministrando información científica
que aporte elementos a los que tienen la responsabilidad de tomar decisiones;
colaborando con autoridades gubernamentales para encontrar soluciones a los
problemas que puedan surgir y fomentando la participación activa de las personas
en la protección de las ballenas y su hábitat.

Para el año 2003 los objetivos del Programa de
Conservación son:
1. Promover
la participación activa de Argentina en la Comisión Ballenera Internacional. El
ICB actúa de manera activa, tanto en forma individual como en
cooperación con otras organizaciones para que nuestro país pueda tener
voto ante este foro internacional: enviando cartas a autoridades responsables,
difundiendo la importancia de la participación argentina en este foro
internacional, publicando notas en medios de comunicación con el fin captar la
atención del público y así lograr que el apoyo de las personas se convierta
en un recurso de presión frente a los organismos gubernamentales responsables.
2.
Continuar trabajando para encontrar
una solución participativa al problema de hostigamiento de gaviotas a las
ballenas.
En Septiembre del 2002, el ICB
organizó, en conjunto con Fundación Patagonia Natural y Ecocentro, la
Reunión de Trabajo sobre interacciones
entre ballenas francas y gaviotas cocineras en Península Valdés y su zona de
influencia. Durante la misma, se discutieron las causas y efectos de estas
interacciones y se elaboraron propuestas preliminares para minimizar sus efectos
sobre la población de ballenas. En aquella ocasión se propuso convocar a
distintos sectores involucrados en esta problemática con énfasis en organismos
gubernamentales para elaborar un Plan de Acción Integrado para reducir la
frecuencia de las interacciones.
El ICB continuará durante este año liderando la organización del
taller para poner en marcha un plan de acción.
3.
Afianzar vínculos con ONGs de otros
países costeros del MERCOSUR (Brasil, Uruguay y Argentina) y con Chile con
el fin de promover la conservación de la ballena franca en el Atlántico sur.
La protección futura de las ballenas y de su ecosistema en el Atlántico Sur,
se verá reforzada si se unifican las voces para conservar a la ballena en América
del Sur. Debemos
trabajar en forma conjunta y cooperativa para implementar un programa integrado
que promueva la conservación de las ballenas francas y su hábitat a lo largo
de las costas de Argentina, Brasil, Chile y Uruguay. A tal fin el ICB durante el
2003 impulsará que el gobierno Argentino ratifique la carta acuerdo para la
conservación de la ballena franca en el MERCOSUR y continuará delineando
proyectos en conjunto con organizaciones no gubernamentales que permitan
promover la efectiva conservación de ballenas en el Cono Sur.
4.
Asesorar a organismos gubernamentales
y no gubernamentales en aspectos de manejo y conservación.
Uno de los pilares fundamentales del ICB es lograr la conservación de las
ballenas y su ambiente a largo plazo. Para ello, procesamos la información
obtenida a través de nuestros estudios científicos y elaboramos
recomendaciones de manejo sobre los problemas de conservación que enfrentan las
ballenas. Estas recomendaciones son enviadas a los organismos provinciales,
nacionales e internacionales con competencia en la conservación marina, a fin
de que puedan tomar las medidas de manejo apropiadas para mitigar los problemas
con basamento científico.
5.
Participar de las Reuniones de la
Comisión asesora honoraria ballena franca austral.
Esta Comisión fue constituida a partir de la sanción de la Ley 20.094 que
declara a la Ballena Franca Austral, monumento natural nacional.
Su función es generar un ámbito de discusión de los distintos problemas que
afectan a esta especie, con la participación de todos los involucrados en la
conservación y manejo de este recurso y
sugerir cursos de acción para corregirlos y trabajar para articular el
uso sustentable del recurso con un control y monitoreo adecuados como para
garantizar la efectiva protección del mismo.
Notas de Mariano Sironi
Alteraciones del hábitat marino.
¿ Por qué respetar la vida
de las ballenas ?
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